Decomisan más de 21 kilos de cocaína ocultos entre los paneles de los guardabarros de un automóvil

El rodado era ocupado por una pareja y sus dos hijas (menores de edad). Al solicitar la documentación correspondiente, los gendarmes detectaron que el conductor no era titular del automóvil y no contaba con autorización para conducirlo. Con apoyo del can detector de narcóticos “Tota” se hallaron 24 paquetes con el estupefaciente.

Efectivos del Escuadrón 61 “Salvador Mazza” de Gendarmería Nacional mientras realizaban controles sobre la ruta nacional 34, a la altura del kilómetro 1.483, detuvieron la marcha de un vehículo que circulaba en sentido Norte – Sur, ocupado por una pareja y sus dos hijas (menores de edad). Al efectuar el control físico y documentológico, los uniformados constataron que el conductor no era el titular y no contaba con la autorización para conducirlo.

Asimismo, los gendarmes fueron alertados por las contradicciones en los dichos de los ocupantes ya que la ciudadana (embarazada de 7 meses) manifestaba que se dirigían a la ciudad de Tartagal al nosocomio local, para un control rutinario; pero poseían un permiso de circulación hacia la provincia de Mendoza, lo que alertó al personal de la Fuerza.

Ante esta situación, en presencia de testigos, los funcionarios llevaron a cabo una inspección más exhaustiva del rodado, observando que los zócalos derecho e izquierdo presentaban una leve separación entre el chasis y el cobertor (no acorde con la estructura normal). Además, los tornillos de los paneles del guardabarros traseros, habían sido removidos.

Con autorización de la Fiscalía Federal de Tartagal se trasladó al rodado junto con sus ocupantes al asiento de la Unidad. Allí, con apoyo del can antinarcóticos “Tota”, detectaron 24 paquetes amorfos que contenían una sustancia blancuzca. La prueba de campo Narcotest arrojó resultado positivo para cocaína con un peso total de 21 kilos 109 gramos. El magistrado interviniente dispuso la detención de la pareja y que los menores queden a resguardo de un familiar directo, la incautación de la droga hallada, el rodado y teléfonos celulares.

Buscan a un automóvil que chocó a una madre con su hijo y huyó del lugar

Piden datos para hallar al conductor del vehículo.

El domingo pasado por la tarde, alrededor de las 16.25, un automóvil chocó a una mujer y a su hijo, quienes se trasladaban en motocicleta, por avenida Chaco y Lestani. Luego del siniestro, el conductor del vehículo escapó, sin aportar ningún dato ni interesarse por el estado de salud de las personas.

Se trataría de un Palio gris con capot negro, que colisionó a una motocicleta Motomel Blitz, azul oscuro y gris, que era guiada por un joven de 21 años, acompañado de su mamá, de 48 años.

Ambos fueron asistidos y trasladados al Hospital Perrando, donde la mujer se encuentra en grave estado.

El conductor está acusado de supuestas lesiones graves en accidente de tránsito, pero la familia de los accidentados pide ayuda a la comunidad para poder hallarlo.

“Mi mujer está grave, necesito encontrarlo, si alguien vio o sabe algo, que se comuniquen conmigo al 3795 031217”, solicitó el marido de la accidentada.

El delincuente baleado por los custodios de Bonafini tenía orden de detención por otro delito

Los voceros detallaron que Jonatan Artaza tenía una orden de detención por otro robo cometido en febrero último en un autoservicio de la misma zona, que tuvo repercusión porque para amedrentar a las víctimas los delincuentes emplearon una picana eléctrica.

El delincuente que resultó herido en un intento de robo y tiroteo con dos efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) que custodiaban la casa de la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, en la ciudad de La Plata, tenía orden de arresto por otro robo, informaron este miércoles, fuentes policiales y judiciales.

Se trata de Jonatan Artaza (33), quien se encuentra internado desde el martes en el Hospital San Martín de La Plata en estado reservado, tras recibir tres impactos de bala cuando, junto a un cómplice luego detenido, asaltó a los custodios que estaban vestidos de civil a metros de la casa de Bonafini.

Los voceros detallaron que Artaza tenía una orden de detención por otro robo cometido en febrero último en un autoservicio de la misma zona, que tuvo repercusión porque para amedrentar a las víctimas los delincuentes emplearon una picana eléctrica.

En ese hecho, siempre según las fuentes, Artaza participó junto a dos cómplices, que fueron capturados en marzo por efectivos de la DDI La Plata.

«Tenía orden de detención en la causa a cargo de la UFI 16 a cargo de Juan Cruz Condimi Alcorta y estaba prófugo, una vez que se recupere se le tomará declaración indagatoria», dijo a Télam una fuente judicial.

La fuente indicó que el otro detenido, Gerardo Nieto, presunto cómplice de Artaza en el intento de robo a los custodios, es el propietario del auto Peugeot 307 en el que circulaban al momento del hecho y será indagado en las próximas horas por el fiscal de la causa Juan Menucci, caratulada como «tentativa de robo calificado por el uso de arma de fuego y abuso de arma».

Por orden judicial, el martes último se realizaron allanamientos en los domicilios de los sospechosos y en el de Nieto, situado en la calle 121 bis, entre 613 y 615, la policía secuestró prendas manchadas con sangre, agregaron los voceros.

El personal de Policía Científica había secuestrado previamente en la escena del tiroteo cuatro vainas servidas y un plomo, además del auto utilizado por los acusados, en el que había un bolso negro, cuatro tablets, cadenas de oro, precintos y una picana con forma de teléfono.

Sobre el auto, los voceros añadieron que no es robado ni tiene pedido de secuestro, sino que es de Nieto y aparece mencionado en varios hechos,

El episodio en el que Artaza y Nieto fueron detenidos ocurrió el martes a la madrugada en la calle 45, entre 20 y 21, de la capital bonaerense, cuando los dos efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) de 35 y 64 años, que cumplen tareas de vigilancia en la puerta de la casa de Bonafini por orden del Juzgado Federal de La Plata 3, a cargo de Ernesto Kreplak, fueron abordados por los delincuentes con fines de robo.

En esas circunstancias, se produjo un tiroteo en medio del cual los delincuentes escaparon, uno de ellos herido de gravedad, por lo que su cómplice lo dejó en el hospital, donde quedó detenido. 

Posteriormente, el asaltante ileso también fue localizado y apresado por la policía. Según las fuentes, el intento del robo a los policías fue azar y se descarta haya tenido relación con Bonafini.

El psiquiatra del hombre que mató a un policía en Palermo podría recibir hasta 15 años de cárcel

La Cámara del Crimen consideró que abandonó a su paciente y ello derivó en su muerte. Pese al insistente reclamo de los hermanos, el galeno no prestó adecuada atención a la situación de urgencia que atravesaba su cuadro.

La Cámara del Crimen confirmó el procesamiento por abandono de persona seguido de muerte y homicidio culposo del psiquiatra que atendía al esquizofrénico que en setiembre del año pasado mató a un policía de la Ciudad en el barrio porteño de Palermo.

El psiquiatra Jorge Alberto Monforte fue responsabilizado por no haberse ocupado adecuadamente de la desestabilización médica que sufrió Rodrigo Facundo Roza, quien había abandonado la medicación prescrita para su cuadro y como consecuencia de ello terminó apuñalando al Inspector Juan Pablo Roldán del Cuerpo de la Policía Montada.

Los delitos que se le imputan contemplan penas de hasta 15 años de cárcel e inhabilitación para el ejercicio de la medicina.

Según la descripción del fallo, al que accedió NA, “en los momentos previos al ataque, le había referido al policía frases tales como ‘te tengo que ofrendar ante los dioses’, ‘vos me estás sobrando’, ‘tengo un cuchillo de carnicero y tu alma está designada’”.

De acuerdo a lo que estableció la investigación, que en primera instancia estuvo a cargo de la jueza Sandra Provítola, el agresor “presentaba un trastorno esquizofrénico de tipo paranoide continuo y era tratado desde 014 por el médico psiquiatra Monforte, quien le había diagnosticado una incapacidad psíquica de más del 90% casi total y permanente”.

El médico dispuso un tratamiento con Lapenax (clozapina), que fue evaluado como “adecuado”, pero Roza subrepticiamente dejó de tomar la medicación “entre el 8 y 10 de septiembre”.

Así lo reportaron sus hermanos, Gonzalo y Juan Francisco Roza, quienes “comenzaron a percibir cambios en su comportamiento, tales como expresiones incoherentes, delirios místicos y movimientos extraños de cabeza y hombros”.

Los hermanos le pidieron al psiquiatra “que examinara de manera presencial a Rodrigo”, pues “desde marzo las consultas eran virtuales, debido al aislamiento social, preventivo y obligatorio” derivado de la pandemia.

“Monforte comprobó que, efectivamente, Roza había dejado de tomar la medicación aduciendo que ‘no tenía paranoias’” y ante ese cuadro, el médico “le dio un turno para que regresara en dos semanas a su consultorio”.

Pero el cuadro empeoró, y uno de los hermanos insistió con la consulta, sobre todo el 27 de septiembre, un día antes de la agresión al policía, alarmados porque Roza “había concurrido a la embajada de los Estados Unidos para supuestamente dejarle un mensaje al entonces presidente Donald Trump”. El paciente ya había hecho algo similar en 2011, y en aquella oportunidad “fue internado durante cinco semanas”.

Los familiares le pidieron al médico –añade la resolución, firmada por los camaristas de la Sala Cuarta, Ignacio Rodríguez Varela y Magdalena Laiño- “que por favor tome cartas en el asunto”, ante lo que “el galeno llamó por teléfono a su paciente para pedirle que tomara la medicación, pero éste lo insultó y le cortó la comunicación”.

Los hermanos le preguntaron al médico “si llegado el caso hay que internarlo, ¿vos venís?”, a lo que el médico respondió “que no porque al otro día tenía pacientes en San Miguel, y que ya le había dado turno para el 2 de octubre”.

“El doctor decía que tenía que consultar cómo era la Ley de Salud Mental, que no estaba muy al tanto del protocolo de internación”, añadieron los hermanos de Roza, quienes incluso intentaron por sí mismos una internación que fue rechazada justamente por la ausencia del profesional.

“Sabiendo que Roza no seguía el tratamiento prescripto, sumado a lo informado por sus hermanos acerca de la situación de riesgo cierto e inminente para sí o para terceros, el médico debió activar los mecanismos para lograr una internación voluntaria de su paciente o, en subsidio, una forzosa ante la ausencia de otra alternativa eficaz para su tratamiento, pero ninguna de estas acciones asumió como responsabilidad propia y se mantuvo prácticamente prescindente”, evaluaron los camaristas.

“Es reprochable también su deficiente cooperación para internar a Rodrigo Roza. La familia reconoció que la situación escapaba de su control y, precisamente por ello, requirieron que interviniera el profesional que había asumido el tratamiento médico de su hermano quien, por medio de sus conocimientos y experiencia, estaba en una mejor posición para neutralizar el riesgo o evitar que escalara a mayores”, añade el fallo.

“Sin embargo, la hospitalización debió ser postergada para el día siguiente en razón de la falta de colaboración del psiquiatra”.

El médico consideró que la situación estaba “encaminada” y expresó a los familiares: “seguiremos adelante mañana… quedo libre tipo siete de la tarde”. A esa hora, el policía estaba muerto y Roza, malherido y a punto de morir, lo que finalmente ocurrió.

“Es posible endilgarle un accionar negligente que contribuyó al resultado dañoso. Ello en razón de no haber adoptado las medidas que el caso ameritaban, tanto en relación a la correcta administración del tratamiento farmacológico como frente a la adopción de medidas urgentes para minimizar o evitar conductas riesgosas para sí o para terceros por parte de Rodrigo Facundo Roza, a partir del cuadro de esquizofrenia psicótica que presentaba”, resumió el fallo.

Presunto ladrón mató a un joven y los vecinos le quemaron la casa

Además, apuñaló a un menor de 17 años en el pulmón. El sospechoso fue detenido por la Policía cuando los vecinos lo atacaban.

Un albañil de 26 años fue asesinado de una puñalada y un adolescente de 17 resultó herido al ser atacados por un presunto delincuente al que le habían ido a reclamar por un robo y a quien luego del ataque los vecinos de las víctimas le prendieron fuego la vivienda, en la localidad cordobesa de Villa del Prado.

Fuentes judiciales informaron que el sospechoso fue detenido por la policía cuando era atacado por los vecinos.

El episodio ocurrió el martes, cuando Leandro Vargas (26) y un adolescente de 17 años fueron hasta la casa del sospechoso para reclamarle unas pertenencias que le atribuían haberles robado.

En esas circunstancias se inició una fuerte discusión, en medio de la cual el presunto ladrón apuñaló en el cuello a Vargas y le produjo la muerte.

En el mismo episodio, el atacante apuñaló a la altura de un pulmón al adolescente, quien se encuentra internado en un centro asistencial de esa localidad del departamento Santa María.

Tras enterarse de lo sucedido, un grupo de vecinos se trasladó hasta el domicilio del agresor y lo prendió fuego, al tiempo que intentó linchar al acusado, de 28 años, quien llegó a ser detenido por la policía.

El fiscal de Instrucción de Alta Gracia a cargo de la causa, Alejandro Peralta Otonnello, dijo a canal 12 de Córdoba que el hecho «podría estar relacionado con algunos episodios de robos o sustracción de elementos» por parte del ahora detenido, aunque el suceso está en etapa de investigación.

Padres del motochorro atropellado piden justicia: «Lo condenó a muerte por un robo»

La víctima del robo persiguió a los dos delincuentes en Rosario, los atropelló con su camioneta y murieron. Quedó detenido e imputado por doble homicidio simple.

Luego de las marchas de vecinos para reclamar la liberación del hombre que sufrió un asalto de motochorros, a los que luego atropelló y mató, los padres de uno de los delincuentes salieron a pedir justicia.

«Ahora mi hijo ya no está más. A lo mejor murió como quería. También es cierto que a él un muchacho lo condenó a muerte por un robo y ahora ya no lo tengo”, cuestionaron los padres de Diego Quiroga García, quien tenía 25 años.

Quiroga García y su cómplice Luciano Escudero (29), armados, asaltaron el jueves pasado en el barrio Fisherton de Rosario a un joven de 25 años que había salido de una sucursal bancaria y le robaron una mochila que contenía 2.000 dólares y 2.000 pesos.

Luego se dieron a la fuga en su moto y la víctima los persiguió unas seis cuadras con su camioneta hasta que los atropelló. Quiroga García murió en el acto y Escudero falleció un día después en el hospital.

En declaraciones a La Capital, el padre de uno de los motochorros contó que hace dos añis su hijo había salido de la cárcel y que desde entonces trabajaba con él como fletero.

«Por eso no se merecía este final, aplastado en una vereda como un perro», sostuvo Alberto, quien añadió: «Él tuvo errores, fue un delincuente, pero lo pagó en la prisión. Ahora que se encargue la Justicia de lo que hizo este otro pibe y su familia tendrá que sufrir lo mismo que sufrimos nosotros, aunque con una gran diferencia: ellos seguirán viéndolo cada vez que puedan y yo voy a tener que ir al cementerio sin poder verle la cara a Diego porque está enterrado».

«¿Sabés la cantidad de veces que pedí que mi hijo estuviera preso? ¿Sabés la cantidad de veces que le pedí a Dios que lo sacara de la calle? Porque lo quería vivo, y ya no lo tengo más», se lamentó por su parte Mónica.

La mujer afirmó que su hijo menor tiene miedo de ir a la escuela por los mensajes intimidantes que recibe a través de las redes.

«Ahora no quiero saber más nada. Que la Justicia determine si fue un robo o no. Si mi hijo tenía que estar preso lo hubiese estado, pero lo mataron y eso es mucho peor que robar», consideró Alberto, y remarcó que el conductor «prefirió hacer justicia por las de él y ahora lo tiene que pagar con la cárcel».

La víctima del robo que atropelló a los delincuentes fue imputado por doble homicidio simple y el juez Román Lanzón hizo lugar al pedido de prisión preventiva del fiscal, por un plazo de 60 días.

Secuestraron marihuana y armas de fuego durante un allanamiento en Sáenz Peña

El operativo policial tuvo lugar en la tarde de ayer sobre una vivienda del barrio Matadero, en Presidencia Roque Sáenz Peña, según informaron desde la Policía, quienes a su vez relataron que en el lugar se entrevistaron con una mujer de 38 años y procedieron a realizar la revisión del inmueble. 

En detalle, los agentes señalaron que se encontraron 24 “bochitas” de polietileno y un trozo compacto con marihuana con un peso de 232 gramos, $69.000, una balanza, dos celulares, recortes de polietileno, dos tijeras y dos armas de fuego: una calibre 32 con 18 cartuchos y una “tipo tumbera”. 

En ese contexto, indicaron que la conviviente del lugar fue notificada por “supuesta infracción a la Ley 23.737 de Estupefacientes”, dando lugar de intervención a la Fiscalía Antidrogas N° 1 y la Fiscalía Penal en turno. 

Agente del Servicio Penitenciario se accidentó cerca de Miraflores: habría chocado tres animales

Una situación trágica se vivió en la madrugada de este miércoles sobre la Ruta Provincial N° 9, a unos 10 kilómetros de la localidad de Miraflores, donde un hombre de 32 años habría chocado contra tres vacunos mientras circulaba a bordo de un VW Gol. 

El hecho fue informado por personal policial de Miraflores, quienes precisaron que el involucrado sería un agente del Servicio Penitenciario provincial y que, “según indicios” de la escena, había impactado contra los animales, resultando con lesiones leves por las que debió ser atendido en el hospital local. 

A su vez, los oficiales mencionaron que los animales quedaron sin vida, tendidos sobre la ruta y la zona de banquina, y se les realizó una “extracción de cuero y ambas orejas” para establecer a su propietario. Intervino en el lugar la Fiscalía N° 1 de Juan José Castelli. 

Se quería separar y el novio la golpeó y le quemó la cara con una plancha

Una joven de 23 años que quería separarse de su novio fue atacada a golpes y quemada con una plancha en el rostro, en una vivienda de la localidad bonaerense de Ingeniero Budge, y por el hecho el sospechoso era buscado hoy por la Policía, informaron hoy fuentes de la investigación.

El ataque que trascendió el martes se registró el domingo último en la mencionada localidad del partido de Lomas de Zamora, en la zona sur del conurbano.

Fuentes de la investigación informaron que todo comenzó cuando una pareja regresaba a su casa y, tras una discusión, el joven de 20 años le dio una trompada en la boca.

Al llegar al inmueble, la chica le dijo que quería separarse pero el agresor no le respondió, tras lo cual la agarró por detrás cuando ella quiso salir de la habitación y con una plancha le quemó la cara.

Según las fuentes, la víctima se trasladó al Instituto del Quemado, donde fue atendida por el personal médico que realizó las primeras curaciones y le dio el alta.

Tras ello, la joven realizó la denuncia correspondiente y el agresor es intensamente buscado por la Policía.

«Tiene la mitad del rostro quemado con la impronta de la plancha, le desfiguró la cara, por suerte su salud no corre peligro», dijo a Télam un vocero encargado de la pesquisa.

La fiscal de la causa, Marcela Juan, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 16 Especializada en Violencia de Género y Violencia Familiar del Departamento Judicial Lomas de Zamora, dispuso la detención del acusado.

El joven fue imputado por los delitos de «lesiones leves y lesiones graves triplemente agravadas por el vínculo, por violencia de género y por alevosía».

Además, la fiscal lo acusó por una «coacción» ya que en el mes de febrero la amenazó con matarla y le advirtió que si no seguía con él, «no iba a estar con nadie».

Incautan 25.440 atados de cigarrillos de contrabando valuados en más de 4 millones de pesos

Un total de 1.550 cartones de cigarrillos extranjeros eran trasladados en la caja de un camión de carga de alimentos, con destino final Santa Fe. Otros 994 cartones de cigarrillos fueron hallados junto a un automóvil, entre la maleza. El conductor quedó supeditado a la causa.

Efectivos de la Sección “Puerto Velaz”, que depende del Escuadrón Núcleo 15 “Bajo Paraguay”, controlaron sobre la Ruta Nacional 11, a un camión Mercedes Benz que transportaba productos alimenticios desde la ciudad de Formosa hacia la ciudad santafesina de Reconquista.

En presencia de testigos, los uniformados registraron el sector de la caja del rodado, detectando 15.500 paquetes de cigarrillos de origen extranjero que no contaban con el aval aduanero correspondiente, valuada en 2.588.500 pesos argentinos. Los gendarmes incautaron la mercadería hallada y detuvieron al conductor del vehículo, por disposición del Juzgado N° 1 y la Fiscalía Federal N° 1 de Formosa.

Personal de la Patrulla Fija “Pirané”, dependiente del Escuadrón 5, desplegados a la altura de la intersección de la Ruta Nacional N° 81 y Ruta Provincial N° 3, procedieron a inspeccionar un automóvil Volkswagen Voyage, el cual egresaba de un camino vecinal ubicado a 500 metros al Norte del puesto de control. Como resultado del procedimiento, los funcionarios hallaron cajas de cigarrillos entre la vegetación que rodeaba al vehículo, por lo que se llevó a cabo intenso rastrillaje en la zona montuosa lindante, constatando la presencia de otras cajas de cigarrillos de contrabando.

Ante testigos, personal de la Fuerza contabilizó un total de 9.940 atados de cigarrillos de procedencia extranjera, en infracción a la Ley 22.415. Bajo orientación del Juzgado Federal de Formosa N° 1, se decomisó la mercadería valuada en 1.659.980 pesos argentinos. Asimismo, el conductor del rodado quedó supeditado a la causa.