El cordobés presionó a Stephen Curry, pero el crack terminó con 32 puntos en el 118-97 del equipo de San Francisco; errático en el tiro, el ex jugador de Real Madrid hizo 7 puntos, 4 asistencias, 1 rebote y 1 robo.
Once días antes, a Facundo Campazzo le tocó intentar anular a Stephen Curry. El monstruoso base de Golden State Warriors terminó con 53 puntos en 35 minutos, y así y todo el argentino lo molestó bastante con una asfixiante marca. Esta vez se reencontraron en el mismo lugar, San Francisco, ya con algo de público, con el mismo ganador y la misma figura. El equipo amarillo volvió a imponerse a Denver Nuggets, pero ahora por 118 a 97, con menos tantos de su número 30: apenas 32, más 8 rebotes y 3 asistencias.
¿Cómo le fue a Campazzo? No tan mal en la presión a Curry, a quien incomodó varias veces y le robó un balón, por más que en muchas ocasiones quedó marginado de la acción por las constantes cortinas de los rivales destinadas a liberar a su estrella. Sí le fue mal en los tiros al aro: repitió el 1 de 7 en triples de dos partidos atrás y falló su único intento de doble, pero acertó sus cuatro libres. A esos 7 puntos los acompañó con 4 asistencias, 1 rebote, el citado robo y 5 faltas (algunos de los cobros fueron cuestionables). Y tuvo el peor +/- del equipo de Colorado, -20, en 31 minutos.
La mala noche de Denver fue general y así el equipo entrenado por Mike Malone padeció su apenas tercera derrota en los últimos 15 partidos, que le cortó una serie de cuatro victorias. Fue la primera caída desde la lesión del base titular Jamal Murray, en una jornada en la que Nuggets perdió a otro perimetral: Will Barton se lastimó a los 59 segundos de juego y no volvió a la cancha.
Pareció que algo similar ocurriría con Curry, que sintió dolor en un pie al comienzo y salió del campo. Pero el crack sí regresó, y vaya cómo. Una curiosidad: en su tercer ingreso, cambió sus zapatillas amarillas por unas multicolores. Mientras Campazzo estuvo en la cancha, siguió por toda la cancha al excelente tirador para evitar que recibiera la pelota. Los bloqueos de los grandotes lo dejaron muchas veces a mitad de camino y Curry aprovechó los momentos de libertad; cuando el cordobés zafó de esas cortinas, solió complicar a su adversario.
Por la enorme diferencia en el tanteador, a dos minutos del final los dos directores técnicos alinearon a jugadores de tercera línea y en este caso no hubo saludo final entre Steph y Facundo como el que sí había habido once días antes, en aquel 116-107, tras la chicharra.
Ahora Denver tiene 38 éxitos y 21 reveses (64,4% de eficiencia), pero se mantiene cuarto en el Oeste. Si la etapa regular hubiera concluido, se cruzaría en los playoffs con el quinto, Los Angeles Lakers (35-24, 59,3%). Pero aún le faltan 13 compromisos en este tramo del certamen. Golden State, con 30-30 (50%), se ubica noveno en la misma conferencia y se enfrentaría con San Antonio Spurs (10º, con 29-29) en el play-in, la rueda que termina de definir a los clasificados para los playoffs.
