Un joven argentino, entre las víctimas fatales de la estampida de Israel

Un joven argentino figura entre los 45 fallecidos por una estampida ocurrida el jueves durante una festividad religiosa a la que asistían decenas de miles de judíos ultraortodoxos en el norte de Israel,

La sede diplomática identificó como Abraham Daniel Embon a la víctima fatal por la estampida que comenzó cuando una multitud que bajaba del monte donde se celebra el evento desbordó un estrecho pasadizo que terminaba en una rampa inclinada seguida a su vez por escalerillas de metal, dijeron testigos.

La policía había cerrado el pasadizo con una valla metálica que no retiró hasta que la presión de la gente la derribó, agregaron los testigos.

«La catástrofe del monte Merón es una de las más graves que ha golpeado al Estado de Israel», dijo en Twitter el primer ministro Benjamin Netanyahu, que acudió hoy al lugar y decretó un día de luto nacional el domingo.

El premier fue abucheado por decenas de judíos ultraortodoxos, que acusaron al Gobierno y a la policía de la tragedia.

La estampida ocurrió durante la celebración Lag Baomer en el monte Merón, el evento más multitudinario celebrado en Israel desde que el Gobierno levantó casi todas las restricciones por el coronavirus tras el descenso de casos por la exitosa vacunación.

Decenas de miles de personas, en su mayoría judíos ultraortodoxos, se reúnen cada año en torno a la supuesta tumba de Rabí Shimon Bar Yojai, un talmudista del siglo II al que se atribuye la redacción del Zohar, una obra central de la mística judía.

Las autoridades habían permitido la presencia de 10.000 personas en el recinto de la tumba, pero la prensa local estimó la afluencia en 100.000 personas.

Al menos 45 personas murieron, informó el Ministerio de Salud.

Unas 150 resultaron heridas, y cuatro de ellas estaban en condiciones críticas, agregó.

Rescatistas recolectaron los cuerpos, los metieron dentro de bolsas blancas y los dispusieron en el puso uno al lado del otro. Más tarde fueron llevados al instituto central de patología forense de Israel para su identificación.

«La policía llegó y decidió cerrar» la rampa de salida de una de las hogueras repleta de gente, contó Shmuel, de 18 años y testigo de la tragedia, a la agencia de noticias AFP. «Llegó más gente, cada vez más. La policía no la dejaba salir y comenzaron a apretarse unos contra otros, y luego a aplastarse mutuamente».

«La policía no reabrió [la barrera] hasta que se rompió y toda la multitud explotó sobre los costados. Decenas de personas murieron aplastadas, es una catástrofe», continuó.

El Ministerio de Justicia anunció que el departamento de investigaciones internas de la policía había lanzado una pesquisa en busca de posibles delitos de agentes encargados de la seguridad del evento.

La catástrofe también podría tener implicaciones políticas en momentos de gran incertidumbre en Israel luego de las elecciones sin claro ganador de marzo pasado, las cuartas en dos años.

Netanyahu no ha podido desde entonces formar una coalición de Gobierno, y el plazo se vence a principios de la semana próxima.

Sus rivales políticos quieren poner fin a sus 12 años en el poder y, en caso de que venza el plazo, tendrán ellos la oportunidad de ver si pueden formar una alianza entre agrupaciones de centro, de izquierda y de derecha.

Netanyahu necesita seguir contando con el apoyo de los partidos ultraortodoxos, sus aliados de siempre, para poder tener chances de mantenerse en el cargo.

La prensa israelí informó hoy que, a principios de mes, Netanyahu aseguró a políticos ultraortodoxos que el festival de Lag Baomer se celebraría este año con pocas limitaciones, luego de que el año pasado se restringiera la asistencia.

Las 45 muertes de hoy superan a las 44 ocurridas por un incendio forestal en 2010, que era considerada hasta ahora la mayor tragedia civil en Israel.

La experiencia alemana: una ley permite endurecer restricciones por una tasa de incidencia

La norma tiene por finalidad ofrecer mayor poder de decisión a Merkel con el objeto de tomar medidas rápidas tendientes a bajar los contagios de coronavirus. Por ejemplo, si se superan los 165 casos por cada 100.000 habitantes, los colegios deben pasar a la enseñanza a distancia.

Ante el aumento exponencial de contagios por coronavirus, el Parlamento de Alemania sancionó la semana pasada una ley con el objetivo de unificar la toma de decisiones para todo el país. La experiencia fue puesta como ejemplo por la ministra de Salud, Carla Vizzotti, al referirse al anuncio de Alberto Fernández sobre el envío de un proyecto similar para»criterios científicos claros y precisos» en función de los cuales tanto el Ejecutivo Nacional como los gobiernos provinciales tengan la potestad de adoptar «restricciones y medidas de cuidado».

El texto alemán impone hasta el 30 de junio un endurecimiento de las reglas sanitarias cuando la tasa de incidencia (número de infecciones por semana) supere los 100 cada 100.000 durante tres días consecutivos. La activación automática de ese recurso, llamado «freno de emergencia», pone fin a las tensiones con las regiones, cuyos dirigentes suavizaban o incluso ignoraban en ocasiones las medidas estrictas decretadas por Merkel para contener los contagios por Covid-19.

La ley permite que el Gobierno federal sustituya las decisiones de los gobiernos regionales, lo que supone un cambio clave en la relación entre Berlín y los estados federados. Quienes están a favor de la ley, entre ellos la canciller Angela Merkel, argumentan que Alemania debía poner fin a aplicar medidas desiguales y que una normativa uniforme es especialmente necesaria ahora que se intenta controlar la tercera ola de contagios.

La ley establece además el cierre de espacios culturales, un endurecimiento de las restricciones de contacto y un toque de queda de las diez de la noche hasta las cinco de la mañana. Si la tasa de incidencia supera los 165 casos por cada 100.000 habitantes, los colegios también deben pasar a la enseñanza a distancia, mientras que los comercios no esenciales y los restaurantes deben cerrar, salvo los que ofrecen comidas para llevar.

Para el Gobierno federal resulta primordial asumir el control de la gestión de la pandemia que causó más de 81.000 muertos en el país. La tercera ola de infecciones, marcada por una rápida propagación de las variantes del virus, todavía no alcanzó su pico, según los virólogos.

Algunos partidos nacionales, como los liberales del FDP, y otros regionales como los bávaros Freie Wähler, se oponen a la normativa y el Tribunal Supremo de Karlsruhe recibió 25 recursos contra la ley, según un vocero.

Hallaron una forma de neutralizar el coronavirus con calor

Un grupo de investigadores estadounidenses demostró que la exposición del SARS-CoV-2 a altas temperaturas puede aniquilarlo en menos de un segundo. Sin embargo, aún se trata de pruebas experimentales.

El SARS-CoV-2 no da tregua en ningún país del mundo. Tampoco diferencia por segmento etario ni socioeconómico. A más de un año del comienzo de la pandemia que atemoriza al mundo y que no da respiro con sus nuevas variantes, la situación sigue siendo trágica, pese al avance acelerado y el esfuerzo incuestionable de la ciencia.

A algunos países, las vacunas no llegan o no son suficientes. Los hospitales y el personal de salud están desbordados y agotados. En los países ricos, el plan de vacunación avanza, pero al mismo tiempo las poblaciones se han relajado y la falta de medidas preventivas fue la oportunidad que encontró el virus para expandirse. La realidad es que el coronavirus ha demostrado su presencia y, con el paso del tiempo y lejos de hacerse perder el respeto, se sigue imponiendo en nuestras vidas, forzándonos a tomar conciencia y absolutos recaudos.

Mientras los laboratorios siguen estudiando la efectividad de las vacunas y sus posibles efectos adversos, los científicos indagan nuevas alternativas para frenar la pandemia y aniquilar al virus. La inoculación sin dudas reduce significativamente la gravedad de la enfermedad, evitando las hospitalizaciones y muertes de los pacientes que se infectan. En tanto, la ciencia busca nuevos caminos para terminar con la propagación de este virus que nos ha cambiado no sólo la manera de vivir sino también de percibir la vida misma.

Este es el caso de un grupo de científicos de la Universidad de Texas A&M, en Estados Unidos, que descubrió que el calor, es decir, las altas temperaturas, neutraliza al virus en menos de un segundo. Sin embargo, y si bien los resultados son alentadores, aún se trata de pruebas experimentales.

En el experimento, calentaron a 72 grados Celsius la sección de un tubo de acero inoxidable, a través del cual pasaba la solución con el virus durante medio segundo y llegaron al resultado de que el calor puede reducir la cantidad del virus en 100.000 veces, lo que resultaría suficiente para neutralizarlo y prevenir su propagación. Con Bienestar habló al respecto con el infectólogo Hugo Pizzi, que advirtió que hay que ser cautos al respecto, ya que “sólo se trata de un avance, de los primeros pasos” de la investigación.

Las conclusiones del experimento, encabezado por Arum Han, profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica e Informática de esa universidad, fueron publicados en Phys.org. Allí, se informa que los científicos diseñaron un sistema experimental que podría frenar el avance de la pandemia. Además, revelaron que los científicos prevén construir un chip de microfluidos para tratar los virus con altas temperaturas.

Al respecto, Han -coautor del estudio- sostuvo: “Tenía curiosidad por saber cuán altas son las temperaturas que podemos aplicar en un período tan corto y ver si podíamos inactivar por calor al coronavirus en muy poco tiempo. Y el impacto es enorme”.

Para el especialista, este experimento podría ayudar a entender a qué temperatura las personas pueden inhibir o inactivar al virus, ya sea mediante calefacción, ventilación o aire acondicionado. No obstante, la investigación debe continuar y arrojar más datos concretos al respecto.

Tragedia en Israel: al menos 44 muertos y decenas de heridos por una estampida en un estadio que se derrumbó

Decenas de heridos y al menos 44 fallecidos en Israel, al derrumbarse una grada en la fiesta judía de Lag B’Omer en el norte de Israel.

El jueves se han reportado múltiples víctimas y fatalidades luego de que una plataforma de metal colapsara en Meron, en el norte de Israel, durante la fiesta judía de Lag B’Omer, el evento más grande celebrado en Israel desde el brote de Covid-19.

La peregrinación se realiza cada año alrededor de la supuesta tumba del rabino Shimon Bar Yochai, un sabio talmúdico del siglo II.

Decenas de personas resultaron heridas, incluidas al menos 15 en estado crítico, cuando un puesto se derrumbó después de la medianoche del jueves en una reunión masiva para celebrar la festividad de Lag B’Omer en Mount Meron, dijeron los médicos.

El servicio de rescate Magen David Adom dijo que sus paramédicos estaban tratando a decenas en el lugar y realizando esfuerzos de reanimación en al menos 15 personas que se encontraban en estado crítico. Un helicóptero y ambulancias se dirigían al lugar para evacuar a los heridos.

Un equipo de las FDI llegó al lugar para ayudar con varias personas que, según se informó, todavía estaban atrapadas debajo de las gradas derrumbadas.

Los equipos de rescate intentaban establecer un hospital de campaña y se podían ver decenas de ambulancias tratando de navegar entre la gran multitud.

Un video del área antes del colapso mostró a decenas de miles de personas en el escenario improvisado, bailando y saltando sobre las gradas al ritmo de la música.

Debido a la naturaleza del incidente, también se envió a miembros de la Unidad de Psicotrauma y Respuesta a Crisis para atender a quienes sufrían reacciones de shock y estrés emocional.

La policía estaba tratando de despejar a la multitud de la escena para permitir el acceso a las ambulancias. Los altavoces pidieron en yiddish y hebreo que la gente abriera paso y dejaran que los rescatistas avanzaran.

El Gran Rabino de Israel, Israel Meir Lau, que estaba en uno de los escenarios en el momento del colapso, permaneció allí con otros rabinos importantes, rezando salmos por los heridos.

El presidente Reuven Rivlin tuiteó que estaba observando los acontecimientos con gran inquietud y orando por aquellos que resultaron heridos.

En los últimos años, cientos de miles de personas asistieron a las celebraciones en el norte de Galilea, que incluyen visitas a la tumba del sabio rabino Shimon Bar Yohai del siglo II y hogueras masivas en la ladera de la montaña.

«Amo vivir, pero quiero morir»: batalla de activista para legalizar eutanasia en Chile

A sus 54 años, y una vida de activismo social enfocada en causas de derechos humanos, Cecilia lucha desde hace años para que el Congreso chileno apruebe una ley que legalice la eutanasia sin imaginar que en el camino ella misma la iba a requerir tras haber sido «oficialmente desahuciada».

«Amo vivir, pero quiero morir», afirma Cecilia Heyder, una enferma terminal que lidera la discusión sobre el establecimiento de una ley de Eutanasia en Chile que le permita morir de forma digna, en su última gran batalla.

A sus 54 años, y una vida de activismo social enfocada en causas de derechos humanos, Cecilia lucha desde hace años para que el Congreso chileno apruebe una ley que legalice la eutanasia sin imaginar que en el camino ella misma la iba a requerir tras haber sido «oficialmente desahuciada».

«Llevo muchos años luchando por una ley de eutanasia sin saber que me iba a tocar, sin saber que la iba a pedir, porque creo en los derechos individuales y soberanos de cada persona», dice a la AFP.

Sobre sus razones para pedir la eutanasia explica: «Cuando ves que tu vida ya no es la misma, cuando ves que tu vida se acaba y que ya no vas a poder salir a marchar, a hacer lo que más te gusta en la vida, que es encadenarte o protestar, es mejor dar un paso al costado y no seguir sufriendo».

Heyder padece de cáncer, lupus y un trastorno sanguíneo que la obligan a cuidarse en extremo de cortarse, golpearse o caerse para evitar hemorragias internas.

Aunque todavía puede ponerse en pie y caminar, de a poco y muy despacio con la ayuda de una muleta, en su torso usa varios catéteres necesarios para tomar sus tratamientos cada vez que acude al hospital.

«Tengo un cáncer, no sé si está ya en metástasis porque desde 2015 me niego a ir a un oncólogo. Tengo lupus sistémico eritematoso y hace dos años desarrollé un déficit de factor siete que me causa coagulopatías, hemorragias, mucho sangrado y mucho dolor», explica mientras muestra una de las sondas acopladas a la parte superior de su pecho.

Dos veces por semana debe someterse a transfusiones de plasma y opiáceos cada seis horas. «Eso no es vida», dice rotundamente.

Buen morir

La realidad de Cecilia es la de muchos enfermos terminales en Chile, donde en el Congreso se debate un proyecto de ley sobre «Eutanasia y muerte digna», que fue aprobado ya en la Cámara de Diputados de Chile y espera ahora su sanción en el Senado.

La iniciativa fue ingresada al Congreso en 2014 por parlamentarios de centro izquierda y establece un marco legal para que un paciente con enfermedad terminal pueda decidir cómo poner fin a su vida.

Solo podrán gozar de este derecho las personas mayores de 18 años que «presenten una enfermedad incurable, irreversible y progresiva, sin posibilidades de respuesta a los tratamientos curativos y con un pronóstico de vida limitado», establece la normativa.

Considerado hasta hace poco como un país conservador, Chile ha ido aprobando en los últimos años varias leyes que eran resistidas por la oposición de grupos conservadores, como el divorcio, el aborto terapéutico y la unión civil entre parejas del mismo sexo.

Aunque el cuerpo de Cecilia cada día responde peor, su mente está clara y funcional.

«Es cruel, es casi una tortura estar consciente emocionalmente y psíquicamente y ver que tu cuerpo se está apagando y tú sigues, sin dolor, pero sufriendo», alega.

Por eso apoya esta lucha como la última que dará en su vida, para su beneficio y el de otros muchos que, como ella, no quieren tener que recurrir al suicidio o la eutanasia clandestina, sino hacerlo de acuerdo a la ley y bajo supervisión médica.

«Si yo me quiero morir no es un asesinato. Es mi opción libre, soberana e individual de cerrar mi ciclo. Estoy sufriendo, es un acto piadoso, humanitario que me concedan morir», dice, al reconocer el temor que siente de morir antes de que se apruebe la ley.

«Creo que no la voy a ver. Como estoy físicamente no creo que la pueda ver, pero creo que es inhumano el sufrimiento que me están dando y todo lo que me ha tocado hacer para exigir una muerte digna», agrega entre suspiros.

«Yo amo vivir, disfruto la vida. Disfruto las plazas, los parques, mis hijos, pero cuando no tienes una calidad de vida, es mejor un buen morir».

Brasil superó las 400.000 muertes por coronavirus

El segundo país más afectado por la pandemia del COVID-19 sumó 3.001 decesos en las últimas 24 horas.

Brasil superó este jueves la barrera de las 400.000 muertes por coronavirus, luego de registrar 3.001 decesos en las últimas 24 horas.

De esta manera, el segundo país más afectado por la pandemia del COVID-19 acumula 401.186 víctimas fatales.

Además, fueron notificados 69.389 casos y ya son 14.590.678 los contagios.

La nueva marca se produce en medio de lo que las autoridades sanitarias calificaron como una «meseta alta» en el nivel de muertes y contagios.

«Los números aparentemente se han estabilizado, pero a un nivel muy preocupante, con un nivel de muertes aún altísimo», señaló a la AFP Mauro Sánchez, epidemiólogo de la Universidad de Brasilia (UnB).

En los últimos 7 días se han registrado cifras cercanas a las 3.000 muertes diarias, mientras que el promedio de contagiaos diarios se ubica por encima de los 60.000.

India bate récord de casos y muertes

El país asiático volvió a romper este jueves sus récords epidemiológicos con casi 380.000 casos y 3.700 fallecidos en las últimas 24 horas, mientras Brasil superó los 400.000 fallecidos y en Europa crecía el temor a un recrudecimiento del brote por la llegada de la nueva variante india del coronavirus.

Devastada por la Covid-19, India batió nuevamente sus máximos al reportar en las últimas 24 horas 379.257 infecciones y 3.645 muertes, lo que elevó los totales a 18.376.524 y 204.832, respectivamente, según el último balance divulgado por el Ministerio de Salud.

El país, que había capeado con éxito la primera ola de la pandemia y reducido los nuevos casos de infección a menos de 10.000 hacia fines de enero pasado, se convirtió en el epicentro mundial del coronavirus durante las últimas semanas.

Solamente en abril, el país tuvo más de seis millones de nuevos casos de Covid-19 y se convirtió en el segundo país del mundo con más contagios, por detrás de Estados Unidos, a la vez que es el cuarto con más fallecidos por el virus.

La explosión del número de casos, atribuida a una variante local del virus y a las masivas manifestaciones políticas y religiosas de las últimas semanas, desbordaron a los hospitales, que carecen de camas, medicamentos y oxígeno.

Esta situación hizo saltar las alarmas a nivel internacional y más de 40 países se ofrecieron para ayudar al país y hacer frente a la presión en su sistema sanitario, en medio de las críticas al primer ministro, Narendra Modi, por el manejo de la pandemia.

Situación sanitaria en Europa

En tanto, en Europa, varios países europeos informaron que detectaron casos de coronavirus de la variante india, que se considera más contagiosa, mientras que la oficina regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que esta cepa se expande en el continente.

«La OMS agregó a las variantes de interés la B.1.617, detectada en la India, y vemos su expansión ahora. Es muy importante entender que cualquier país puede experimentar una situación como la que atraviesa la India», declaró el jefe de la oficina regional europea de la OMS, Hans Kluge, durante una conferencia de prensa.

«El relajamiento de las medidas de protección individual, las reuniones multitudinarias, un gran número de variantes y una tasa de vacunación muy baja podrían generar una tormenta perfecta en cualquier país», agregó.

Las advertencias de Kluge coincidieron con informes de Alemania, Italia, Francia y Rumania sobre contagios locales en los que se identifica esa mutación, informó la agencia de noticias AFP.

Situación sanitaria en América

Del otro lado del Atlántico, Brasil, el segundo país más enlutado del planeta por la Covid-19, superó los 400.000 decesos oficiales por la enfermedad, sin vislumbrar el final de la crisis sanitaria por la lentitud de la vacunación y los cuestionamientos a la gestión del presidente Jair Bolsonaro, que está siendo investigada por una comisión parlamentaria.

El ministerio de la Salud notificó 3.001 decesos en las últimas 24 horas, con lo cual el balance se eleva a 401.186, superado solo por Estados Unidos. El total de infectados en catorce meses de pandemia llega a 14,5 millones, en este país de 212 millones de habitantes.

Con 212 millones de habitantes, Brasil reporta la tasa de mortalidad más alta de las Américas y del Hemisferio Sur, con 189 fallecidos por cada 100.000 personas, superando a Reino Unido, con 188.

El número de muertes aumentó exponencialmente desde inicios del año: en cinco meses se pasó de 100.000 a 200.000 fallecidos (el 7 de enero); pero solo hizo falta 77 días para llegar a los 300.000 (el 24 de marzo) y 37 días para alcanzar los 400.000.

Detrás de este salto exponencial, los expertos responsabilizan a la cepa detectada en la urbe amazónica de Manaos, más contagiosa y bajo sospecha de ser más severa, que se expandió a todo el país y llevó a varios países a cerrar sus fronteras con Brasil, a la vez que se disparaban los rebrotes en la región.

De hecho, en el vecino Uruguay, esta mutación representa al 89% de los casos positivos detectados y está presente en los 19 departamentos del país, según un informe realizado por el Grupo de Trabajo Interinstitucional para el Monitoreo de Variantes de SARS-CoV-2.

Mientras, en Bolivia, el Gobierno amplió por decreto hasta el 30 de junio las restricciones de circulación fronteriza, medidas de prevención sanitaria y otras disposiciones que rigen desde principios de año para frenar un rebrote de la pandemia de coronavirus.

Autorizadas inicialmente en enero, las medidas debían regir hasta el 30 de abril, pero una nueva ampliación fue dispuesta mientras el país enfrenta un sostenido aumento de los nuevos casos positivos de Covid-19 detectados diariamente, a la vez que da los primeros pasos de una vacunación general.

La situación también sigue siendo delicada en Paraguay, donde el Ministerio de Salud advirtió que si se mantiene el ritmo de decesos diarios por coronavirus, la Covid-19 pasaría a ser la primera causa de muerte en el país, por encima de las enfermedades circulatorias, habitualmente al tope de las razones de fallecimientos.

Mientras América Latina sufre segunda y terceras olas del brote, en Estados Unidos la situación ha mejorado drásticamente en los últimos meses, gracias a una agresiva campaña de vacunación y la implementación de políticas de distanciamiento social con la llegada al Gobierno de Joe Biden.

Ante esta mejoría, el alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, anunció que planea reabrir los negocios cerrados por la pandemia a partir del 1 de julio, incluyendo a los famosos teatros de Broadway.

También en Francia, el presidente Emmanuel Macron develó un plan de flexibilización progresiva de las restricciones contra el coronavirus a partir de mayo, que prevé la reapertura de las terrazas de restaurantes y cafés, los comercios y los lugares culturales, incluyendo museos y cines.

Brasil pasó los 400 mil muertos por Covid y solo es superado por EEUU

Brasil superó hoy la impactante cifra de 400.000 muertos por coronavirus, apenas 37 días después de llegar a las 300.000, lo que deja en claro el nivel de avance de la pandemia en un país con un Gobierno central que resistió cualquier restricción que ayudara a bajar los contagios y cuya campaña de vacunación avanza lenta. El Ministerio de la Salud notificó 3.001 decesos en las últimas 24 horas, con lo cual el balance se eleva a 401.186, superado solo por Estados Unidos. El total de infectados en catorce meses de pandemia llega a 14,5 millones en este país de 212 millones de habitantes.

El número de muertos coincide con el inicio de una investigación parlamentaria sobre la gestión de la pandemia del presidente Jair Bolsonaro, quien desde que llegó el virus habló de “una fantasía de los medios de comunicación” y hasta de una simple “gripezinha”. Si la actitud de Bolsonaro ya estaba clara desde hace meses –oposición a la cuarentena, enfrentar a los ciudadanos sin los mínimos cuidados, cuestionar la vacunación y negar la chance de que las fuerzas de seguridad garanticen restricciones- esta semana hubo un hecho que terminó por graficar su postura: su propio jefe de Gabinete, general retirado Luiz Eduardo Ramos, reveló que se vacunó «escondido» para no irritar al mandatario.

Bolsonaro mismo tuvo Covid-19 a mediados de 2020 y en ese momento defendió el uso de remedios desaconsejados por la ciencia, como el antipalúdico cloroquina en lugar de las vacunas que ya había en el mercado. Por otra parte, los 400.000 muertos se alcanzaron en medio de una renovada polémica por el plan de vacunación: hay reiteradas críticas de gobernadores por la negativa del Gobierno a promover la compra de la rusa Sputnik, no aprobada aún por el ente regulador.

La mayor crisis sanitaria en 100 años le llevó a Bolsonaro, además, tres ministros de Salud: Luiz Henrique Mandetta y Nelson Teich debieron irse por diferencias con el mandatario justamente por decisiones sobre la pandemia, y el general Eduardo Pazuello por su mala gestión, ahora también investigada por los legisladores.

En el cargo está ahora Marcelo Queiroga, a quien le toca diseñar un plan de inmunización rápido y eficiente. “Haremos de 2021 el año de la vacunación de los brasileños. Somos incansables en la lucha contra el coronavirus «, dijo a fines de marzo Bolsonaro.

El cuadro se completa con hospitales colapsados y falta de suministros, que llevaron a dos imágenes que marcaron los 14 meses de pandemia: los entierros masivos en descampados y hasta parques públicos y la carencia de tubos de oxígeno a comienzos de año en Manaos, que generó desesperados pedidos internacionales de ayuda.

Faltaba una semana de abril cuando el país ya había superado el récord mensual de fallecidos -había sido marzo, con 66.500-, aunque algunos especialistas y el propio Ministerio de la Salud marcaron cierta estabilización en las curvas de casos y muertes por el virus. Pero lo que podría considerarse la “etapa 2021” tuvo como característica saliente el aumento de jóvenes en las unidades de terapia intensiva y en las estadísticas mismas de muertes.

En los primeros días de abril, «la franja etaria de 20 a 29 años fue la que registró mayor aumento en el número de muertos por Covid (1.018%)», alertó hace una semana el oficial Instituto Fiocruz. En el caso de los contagios, el mayor aumento se produjo entre las personas de 40 a 49 años (1.173%).

Más aún, solo en cuatro meses de este año, el país ya contó más fallecidos que en todo 2020, cuando registró 194.975. Como los hospitales están en situación de máxima tensión, algunos medios hablaron de la capacidad ociosa de los hospitales militares, un punto que el ministro de Defensa, Walter Souza Braga Netto, negó hoy ante legisladores.

Frente a la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa del Senado, Braga Netto dijo que “no hay disponibilidad de camas” y que la tasa de contaminación del personal militar por el virus es mayor que en la población general. Fue aún más allá y lamentó que “la gente que estaba en primera línea comenzó a contaminarse porque no estaba prevista la vacunación de estas personas».

India, devastada por la pandemia, registró nuevos récords de muertes y contagios

India informó este jueves nuevos récords por coronavirus, rozando los 380.000 casos y los 3.700 fallecimientos, tras una nueva devastadora jornada en la que el país asiático superó además el umbral de los 18 millones de contagios desde el inicio de la pandemia

El Ministerio de Salud indicó en su último balance, publicado a través de su cuenta en la red social Twitter, que durante las últimas 24 horas se registraron 379.257 infecciones y 3.645 muertes, lo que eleva los totales a 18.376.524 y 204.832, respectivamente.

La situación en India hizo saltar las alarmas a nivel nacional e internacional, con varios países ofreciendo ayuda a Nueva Delhi para hacer frente a la presión en su sistema sanitario, en medio de las críticas al primer ministro, Narendra Modi, por la gestión de la pandemia.

Por otra parte, pese a este contexto sanitario, los procesos electorales continúan en marcha, como el que se celebra en el estado de Bengala Occidental, en medio de llamamientos a favor de un aplazamiento para evitar aglomeraciones que puedan favorecer una mayor propagación del virus.

Solamente en este mes de abril, el país tuvo más de seis millones de nuevos casos de Covid-19. India es el cuarto país con más fallecidos por el virus detrás de Estados Unidos, Brasil y México.

La explosión del número de casos, atribuida a una variante del virus y a las masivas manifestaciones políticas y religiosas de las últimas semanas, desbordaron a los hospitales, que carecen de camas, medicamentos y oxígeno.

Más de 40 países se ofrecieron hasta la fecha para ayudar a la India a lidiar con disparada sin precedentes en las curvas de contagios y muertes, reveló el secretario de Exteriores indio, Harsh Vardhan Shringla.

Durante una conferencia de prensa, el vicecanciller dijo que el país busca recibir del extranjero 550 plantas generadoras de oxígeno, 4.000 concentradores y 10.000 tubos para hacer frente a la pandemia, informó la agencia de noticias Sputnik.

Shringla mencionó también que la India procura traer 400.000 unidades del medicamento Remdesivir desde Egipto y explorar la posibilidad de adquirirlo en otros países como Emiratos Árabes Unidos, Bangladesh y Uzbekistán.

Dos aviones procedentes de Estados Unidos, agregó el diplomático, traerán grandes cantidades de insumos médicos este viernes, al que probablemente se sume un tercer avión en los próximos días.

La India, que había capeado con éxito la primera ola de la pandemia y reducido los nuevos casos de infección a menos de 10 mil hacia fines de enero pasado, se convirtió en el epicentro mundial del coronavirus durante las últimas semanas.

Ex modelo que acusa a Cristiano Ronaldo de violación le reclama 78 millones de dólares

La mujer denunció al futbolista portugués por agredirla sexualmente en una habitación de un hotel de Las Vegas hace más de una década.

La ex modelo Kathryn Mayorga reclama una indemnización de 78 millones de dólares a Cristiano Ronaldo, a quien acusa de violarla en Las Vegas en 2009.

Según documentos judiciales revelados por The Mirror, la mujer requirió en su demanda al futbolista 25 millones de dólares por el «dolor y sufrimiento pasados», otros 25 millones por el «dolor y sufrimiento futuros» y la misma cantidad en daños punitivos.

Esa cifra, junto a los honorarios y otros gastos, arroja un total de más de 78 millones de dólares, el equivalente a dos años de salario del jugador de Juventus.

Los abogados de la ex modelo de 37 años citaron de cara al juicio a más de 60 testigos, entre ellos tres policías involucrados en la denuncia original, el presidente de la Juventus  Andrea Agnelli, y el agente de Ronaldo, Jorge Mendes.

Mayorga acusa a Ronaldo de agredirla sexualmente en una habitación de un hotel de Las Vegas hace más de una década, hecho que negó el futbolista.

La ex modelo ya había aceptado aceptó 375.000 dólares como parte de un acuerdo de confidencialidad extrajudicial, pero hace tres años presentó una demanda civil en Las Vegas.

La mujer alegó en esa presentación que estaba «mentalmente incapacitada» cuando aceptó el trato y que lo firmó bajo coacción.