Una patota atacó a cuchillazos a una adolescente de 15 años en la provincia de Santa Fe y le provocó graves heridas en el rostro, además de intentar herirla en el cuello. Tras el violento episodio, se realizaron una serie de allanamientos que culminaron con la detención de un joven mayor de edad y dos menores, todos imputados por tentativa de homicidio.
El ataque se produjo el jueves por la noche, cerca de las 21, a la salida de una despensa del barrio José Dhó, en una zona conocida como Barrio Texa. Según la reconstrucción del hecho, la víctima fue abordada sin previo aviso por un grupo de cinco personas, tres menores y dos mayores, que la atacaron violentamente con armas blancas.
De acuerdo al testimonio de Luciana, madre de la víctima, los agresores le provocaron profundos cortes en el rostro e intentaron herirla en el cuello. La intervención inmediata de vecinos fue determinante para frenar la agresión y evitar un desenlace mortal.
La adolescente fue trasladada de urgencia al hospital local y luego derivada a la ciudad de Rafaela, donde recibió atención médica especializada, si bien se encuentra fuera de peligro, su estado emocional y físico sigue siendo delicado. «Todavía no tenemos turno con el cirujano y eso la angustia mucho», expresó la mujer.
Tras la denuncia, y por orden de la fiscal interviniente Carina Gerbaldo, la Policía de Investigaciones (PDI) realizó durante la madrugada del sábado cinco allanamientos simultáneos en distintos domicilios de la localidad de San Cristóbal, donde arrestaron a A.M.R., de 18 años, quien quedó alojado en la Alcaidía de la Unidad Regional XIII. Además, se aprehendió a un menor de 17 años, incomunicado en la Alcaidía de la Unidad Regional V, y a una adolescente de 16, que quedó bajo custodia policial.
En los procedimientos también se secuestraron teléfonos celulares y armas blancas que podrían haber sido utilizadas en el ataque.
En diálogo con el medio San Cristóbal al Día, Luciana denunció que su hija venía sufriendo situaciones de bullying sistemático, con amenazas, insultos, publicaciones intimidantes en redes sociales y antecedentes de agresiones por parte del mismo grupo hacia otras jóvenes de la ciudad.
«Se graban cuando golpean a alguien y lo suben como si fuera una hazaña», afirmó, y advirtió que se trata de una escalada de violencia sostenida y no de un hecho aislado. Y alertó: «Si no se toman medidas, van a terminar matando a alguien».
