El juvenil de 20 años fue de lo más destacado del Millonario en la gira de Estados Unidos y se ganó la consideración del entrenador de cara a lo que viene.
River completó una satisfactoria pretemporada en la que terminó invicto en los cuatro partidos amistosos que disputó contra U. La Calera de Chile, Monterrey de México, Millonarios de Colombia y Vasco da Gama de Brasil -solo cayó por penales ante los chilenos-, pero de lo más destacado fue la aparición de Franco Alfonso en Primera, la joya por la que Martín Demichelis apostó y rindió con creces.
A Alfonso solo le bastaron un par de minutos en los primeros tres encuentros de la pretemporada y, fundamentalmente, el encuentro contra el cuadro brasileño, que significó su primera titularidad en el equipo riverplatense, para demostrar su técnica, velocidad, uno contra uno y tiro de media distancia.
El oriundo de Morón empezó a jugar al fútbol a los cuatro años en el club de su barrio, El Porvenir de Castelar. El volante ofensivo de 20 años llegó al club de Núñez con 15 años luego de haber jugado dos años en Vélez, equipo con el que disputó un encuentro ante el Millonario y luego este decidió llamarlo para que realice una prueba.
Tras dos entrenamientos, Franco Alfonso quedó en el club y el resto es historia: la rompió en la Reserva dirigida por Jonathan La Rosa el torneo pasado y el flamante entrenador Martín Demichelis lo detectó apenas llegó al club, lo sumó a la pretemporada, le brindó minutos en los amistosos y el chico respondió. Esa prueba data del 2015, y los encargados de mirarlo de cerca para finalmente decidir que se quede fueron Gustavo Fermani y Juan José Borrelli, la dupla que hasta hace poco dirigía a la Reserva. «El día que quedé en River fue un día muy feliz para mi familia en general porque somos todos hinchas. River para mí es todo, la verdad que me apasiona mucho. Soy hincha de este club y cada vez que me pongo la camiseta sé lo que representa River y doy lo mejor de mí», declaró el Enano -como lo llaman desde las divisiones menores del club- hace un mes en un diálogo con la Liga Profesional.
Sus inicios en el Millonario lo vieron desempeñarse como enganche, aunque no tardó mucho en ser reconvertido en un volante por izquierda y más tarde, a partir de la Sexta División, en ocupar la posición en la que hoy se destaca: interno por derecha.
Finalmente, a principio de año firmó su primer contrato profesional con el club hasta diciembre de 2023, con una cláusula de rescisión de 15 millones de dólares. Encarador de buen mano a mano, dúctil con la pelota y con naturalidad para moverse en distintos sectores del campo, son algunas de las características que destacan a Alfonso, el pibe que seguramente hará disfrutar a los hinchas de River dentro de poco tiempo.
